Muchas familias han sido afectadas por personas que viven en constante desequilibrio interior. Son familiares que, con el paso del tiempo, desarrollaron reacciones impulsivas, cambios de ánimo repentinos y actitudes que dañan a quienes los rodean.
Este desequilibrio se manifiesta de muchas maneras:
- En sus emociones: pasan de un estado a otro sin control.
- En sus palabras: hieren, reaccionan mal o generan conflictos.
- En su carácter: se vuelven agresivos, posesivos, egoístas o negativos.
Todo esto les impide avanzar en la vida, además de estar bien consigo mismos y con sus familias. Pero mirá lo que está escrito en la Palabra de Dios:
“… el que Me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la Luz de la Vida”. Juan 8:12
Cuando una persona está lejos de Dios, vive en oscuridad, y esa falta de luz se refleja en su forma desequilibrada de pensar, hablar y actuar. Pero eso puede cambiar.
La Palabra también nos Enseña:
“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”. 2 Timoteo 1:7
Dios tiene poder para traer luz donde hoy hay confusión, orden donde hay descontrol y dominio propio donde hay inestabilidad y desequilibrio. Él puede transformar la mente, el carácter y las actitudes de tu ser querido, devolviéndole la paz que perdió. Por eso, traelo al Encuentro de las Familias.
En Parque Roca, Av. Coronel Roca 3490, Villa Soldati.
Domingo de Ramos, 29 de marzo, a las 10 h.
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