Comprendé qué es y aprendé el paso a paso para hacer este propósito espiritual
El Ayuno de Daniel comenzó el domingo 30/3 y va a terminar el 20/4. Serán 21 días de santificación, la fecha final del propósito culminará en las grandes concentraciones que tendremos en Argentina, y en el mundo, que llevarán a las personas a recibir el Espíritu de Dios, para salvar a sus familias.
¿Ya pensaste en recibir la gloria de Dios dentro vos? Dios nos da esta oportunidad. Pero, para que eso suceda, debes entregarte cien por ciento a Dios, porque Él no da Su Espíritu por medida.
¿Qué es el Ayuno de Daniel?
Es un periodo para el que desea acercarse a Dios. Está basado en el propósito que Daniel hizo, descrito en el libro de Daniel, capítulo 10.
Quien, durante tres semanas, hizo un ayuno para acercarse más a Dios y alcanzar Su favor, Su sabiduría y Su entendimiento, además de no ingerir alimentos que le eran placenteros.
¿Por qué hacer el Ayuno de Daniel?
Es un momento en el que Le vas a mostrar a Dios que Él es lo más importante en tu vida, por eso, vas a estar durante 21 días ayunando, negando placeres y entretenimientos que te alejan de Él.
¿Cuál es el objetivo?
El principal objetivo es que recibas al Espíritu Santo. Este propósito es una oportunidad para que te acerques a Dios y comiences una nueva vida con Él.
El paso a paso de cómo hacer el Ayuno de Daniel
En primer lugar, durante 21 días, es necesario que te abstengas de entretenimientos, canciones y noticias seculares. Así como Daniel no se alimentó de manjares y alimentos deseables, vas a tener que dejar de consumir ese tipo de contenido, es decir, lo que le es placentero a tu carne.
Conectate con Dios y leé más la Biblia, buscá contenidos cristianos que alimenten tu fe, durante el periodo del Ayuno de Daniel.
No pierdas mucho tiempo en las redes sociales. Si no las usás para trabajar, debes apartarte un poco para que tengas toda tu atención en recibir al Espíritu Santo.
¿Tenés que abstenerte de alimentos?
El Ayuno de Daniel es un ayuno de informaciones y no de alimentos. El objetivo es que alimentes tu alma con lo que viene de lo Alto. Y la materia prima de Dios son Sus palabras. Por lo tanto, más importante que abstenerse de alimentos, es pensar en cómo vas a hacer para acercarte a Dios en tu interior.