El Señor Jesús nos enseña que la verdadera seguridad y paz no dependen del pasado, de las pérdidas, de los logros, de las superaciones o de las frustraciones; tampoco dependen de si tuvimos una familia o no. Independientemente de lo que hayamos vivido hasta hoy, todo cambia cuando decidimos oír Sus Enseñanzas y ponerLas en práctica.
“Por tanto, cualquiera que oye estas Palabras Mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca”. Mateo 7:24-25
En esta enseñanza podemos ver que hay tres beneficios para los que son humildes y obedecen al Señor Jesús:
- Ser sabio.
- Edificar la vida sobre la Roca.
- Estar seguro y en paz.
Sin embargo, estos beneficios no nos eximen de las pruebas; al contrario, se evidencian especialmente cuando enfrentamos las Tormentas de la Vida:
- La lluvia: momentos de prueba, de esperar y resistir.
- Los torrentes: problemas repentinos, accidentes, crisis inesperadas.
- Los vientos: pensamientos negativos, golpes emocionales, presiones externas.
Todos nosotros, sin excepción, enfrentamos tormentas, pero solo la casa —vida espiritual— fundada en la Roca permanece firme.
“Y todo el que oye estas Palabras Mías y no las pone en práctica, será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; y cayó, y grande fue su destrucción”. Mateo 7:26-27
La Roca es el Señor Jesucristo. Él fue el Único que cumplió los Mandamientos del Señor a la Perfección, los cuales estaban divididos en dos Tablas de piedra:
- Amor y fe: relación con Dios.
- Justicia y misericordia: relación con el prójimo.
Edificar sobre Jesucristo es cuidar el alma, aprender tanto de los errores personales como de los ajenos, y vivir en paz con Dios y con la propia conciencia.
Esa Paz Verdadera y permanente no depende de la cantidad de dinero, amigos, seguidores y conocimiento teológico o secular que tengamos, sino de estar edificados en las Palabras del Señor Jesús, unidos a Él, practicando Sus Enseñanzas y buscando Su Aprobación.
Él es la Roca que nos sostiene en medio del caos, que silencia los ruidos internos y externos, y que nos hace fuertes delante de las tormentas.
Por eso, decidí hoy edificar tu vida en Jesús. Solo así encontrarás la Paz que permanece firme aun en medio de las dificultades.
¡Nos vemos en breve, en la IURD o en las Nubes!
Obispo Julio Freitas
