Nadie termina bien sin una vida interior sólida.
Muchos están frustrados porque buscan la Paz, la seguridad, la Felicidad, que solo la da Dios, en cosas o en personas…
Más del 86 % de la población mundial desistió de sus objetivos y sueños en las primeras semanas del año porque no buscan al Autor de la Vida.
Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida. Aparta de ti la boca perversa, y aleja de ti los labios falsos. Miren tus ojos hacia adelante, y que tu mirada se fíje en lo que está frente a ti. Fíjate en el sendero de tus pies, y todos tus caminos serán establecidos. No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal. Proverbios 4:23:27
Debemos guardar nuestro corazón, vigilar para que no hayan sentimientos peligrosos como la autosuficiencia, el egoísmo, el materialismo.
Mientras sentimos, no actuamos y ponemos la culpa en los demás.
Dios creó al hombre para la mujer y viceversa para que uno auxilie y proteja al otro, que uno complete al otro y no hacerse autosuficiente.
Cuando uno sana espiritualmente, emocionalmente en casa, todo cambia en el ambiente.
En lugar de intentar u obligar a que el otro cambie, debemos ser los primeros en cambiar, siendo ejemplo y mostrando que sí se puede. Ahí tu familia elegirá el camino correcto.
Independientemente de si la otra persona lo hace o no, tengo que tomar la actitud yo.
A pesar de los defectos de la persona, si merece o no, hacé tu parte y todo cambiará.