Es con profundo dolor y consternación, que expreso mís condolencias a las familias y seres queridos de las personas que han perdido la vida a causa de los devastadores incendios forestales que afectan al sur de la República de Chile.
En medio de esta tragedia que enluta a toda una Nación, Viviane y yo, elevamos nuestras oraciones por cada familia que hoy sufre la pérdida irreparable de un ser amado, y por todas aquellas comunidades que están atravesando momentos de angustia, incertidumbre y dolor.
Creemos firmemente que Dios es cercano a los quebrantados de corazón y que, aun en las horas más oscuras, Su Consuelo, Su Paz y Fuerza pueden sostener a quienes hoy lloran. Nuestro deseo es que cada familia encuentre fortaleza, esperanza y acompañamiento, y que no se sienta sola frente a este difícil proceso.
Asimismo, manifestamos nuestra solidaridad con las autoridades, los equipos de emergencia, Miembros de la Universal y todos aquellos que trabajan incansablemente para contener el fuego, asistir a los damnificados y proteger la vida.
El consuelo es una cualidad presente en la Trinidad Divina. Mientras que el Altísimo es el Dios de toda consolación, el Señor Jesús es Quien consuela a los afligidos:
“Desde los confines de la tierra Te invoco, cuando mi corazón desmaya. Condúceme a la Roca que es más alta que yo. Porque Tú has sido refugio para mí, Torre fuerte frente al enemigo.” – Salmo 61:2
El Espíritu Santo es el Consolador que consuela a todos aquellos que Lo buscan en oración. Que el Consuelo de Dios abrace a Chile en este tiempo de duelo, y que la esperanza renazca aun en medio de la adversidad.
Con respeto y acompañamiento,
Obispo Júlio y Viviane Freitas
Imagen extraída de: https://www.infobae.com/america/america-latina/2026/01/18/devastadores-incendios-en-el-sur-de-chile-al-menos-15-muertos-y-mas-de-50000-evacuados/
