No dejar de orar por ellos: La oración constante que proviene directamente de un familiar puede causar más impacto que la de alguien de afuera.
- Por eso no podemos orar con emoción, sino con la razón. ¿Cuál es la diferencia?
- Cuando oramos por un familiar desde la emoción, viéndolo solo como un ser querido y no como un Alma, deseando que cambie y supere sus debilidades o problemas para que nosotros suframos menos, terminamos sufriendo más, porque no vemos los resultados que esperamos.
- En cambio, cuando oramos por un familiar con la razón, viéndolo como un Alma, oramos con indignación contra el mal que lo engaña, lo seduce y lo oprime. Oramos por su Liberación, Transformación y Salvación, para que sea feliz de adentro hacia afuera. De esta manera, será Salvo y veremos los resultados de nuestra oración.
- Por este motivo, nuestra oración, la de los Pastores, las Esposas y los Obreros, que no somos sus familiares, tiene más efecto, porque no oramos con emoción, sino con Fe e Indignación.
- He ahí la importancia de hacer la Cadena de Oración por la Familia los jueves y no dejar esta responsabilidad en las manos de otra persona. Soy yo el que debo asumir mi llamado de pareja, padre, hijo o hermano. Dios cuenta conmigo para la Transformación y la Salvación de mi familia, por eso no debo dejar de orar ni de dar un buen ejemplo; tampoco debo cortar mis Cadenas de Oración.
Enseñanza breve: Valorar el presente con los que amamos es valorar quiénes son para nosotros.
Conducta con los padres
- Tiempo compartido: Una llamada, una visita, un almuerzo juntos.
- Escuchar sus historias: Preguntar por su vida, sus recuerdos y sus enseñanzas.
- Honrarlos con palabras y actitudes: Mostrar respeto y gratitud en lo cotidiano.
- Ayudarlos sin que lo pidan: Anticiparse a sus necesidades.
- Orar por ellos y con ellos: Fortalece el vínculo espiritual y emocional.
“Por tanto, tened cuidado cómo andáis; no como insensatos, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”. Efesios 5:15-16
¡Ojo! Honra que Bendice
- Principio: Honrar a los padres es un Mandamiento con Promesa (Éxodo 20:12).
- Aplicación práctica:
- Visitarlos, llamarlos y pedir su Bendición. Escuchar sus historias, sus testimonios, sus consejos y una canción que les guste. Aprender de sus aciertos y errores.
- Ayudarlos sin que lo pidan.
- Orar por ellos y con ellos. Traerlos a la Universal.
- Frase clave: Honrar a los padres y a los abuelos es recordar que no estaríamos donde estamos si aquellos que nos formaron no hubieran creído en nosotros.
¿Te gustó? ¿En serio? Entonces, aquí dejamos una sugerencia de dinámica para los adultos con padres que son adultos mayores:
- Pedile a cada persona que escriba una acción concreta que puede hacer esta semana para valorar más a sus padres y abuelos. Luego, oren juntos por Sabiduría, para aprovechar bien el tiempo con sus seres queridos.
¡Nos vemos en la IURD o en las Nubes!
Obispo Julio Freitas
TAMBIÉN LEA:
– Orientaciones prácticas para parejas, padres e hijos – Parte 1
– Orientaciones prácticas para parejas, padres e hijos – Parte 2
– Orientaciones prácticas para parejas, padres e hijos – Parte 3