Algunos elogios aquí y allá, un poco de atención diaria solo para darle sabor, y una petición apasionada, disfrazada de amor: “Sé mía”. Y así es que la típica mujer se…
En estos días, vi la publicidad de un teléfono celular que orgullosamente divulgaba algo como: “No necesitas tocar el celular, obedece tu voz”. Me quedé intentando…