¡Una noche de miércoles más que bendecida, dando continuidad al Estudio Bíblico en la Sede Nacional de Argentina!
El amor, más allá del sentimiento como muchos piensan, es compromiso.
La palabra empeñada es sagrada y debe ser honrada. Nuestro sí debe ser realmente un sí, al igual que nuestro no.
Si yo honro mi palabra con los demás, también lo haré con Dios.
Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, fortaleciendo los ánimos de los discípulos, exhortándolos a que perseveraran en la fe, y diciendo: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. Hechos 14:21-22
Los que ya están en el Reino de Dios pasan muchas tribulaciones, sí, en plural.
Muchos están en la iglesia física, pero no en la iglesia espiritual. Y si la tribulación les llega, difícilmente resisten y terminan cayendo.
Las tentaciones también son tribulaciones: son inevitables y surgen sobrenaturalmente. Son cosas que contrarían a Dios y, si caemos, automáticamente fallamos con Él.
Es nuestra obligación hablar sobre Jesús a quienes nos persiguen, pero no está a nuestro alcance convencer a nadie de seguirLo.
Cuando uno entra en el Reino de Dios, la prueba de fuego es inevitable, porque solo en medio de estas pruebas podemos desarrollar una fe inteligente y madurar. Sirven para crecer.
Pero Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos. Y Jesús les dijo: La copa que yo bebo, beberéis; y seréis bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado. Marcos 10:38-39
Las pruebas de fuego tienden a ser dolorosas, así como las tribulaciones, pero el resultado es la Salvación de nuestra alma.
