Existen solo dos reinos y dos realidades espirituales distintas
Hay una trampa espiritual que muchos no perciben. Todo comienza con una decisión acerca del camino que querés recorrer. Muchas personas creen que la vida ofrece miles de opciones de pensamiento y de conducta. Sin embargo, la verdad espiritual es mucho más simple y directa. En realidad, existen solo dos reinos y dos realidades espirituales distintas.
Reino de Dios vs. Reino de las Tinieblas
Independientemente de dónde vivas o de lo que hagas, esta verdad permanece inalterable. De un lado, tenemos el Reino de Dios, donde prevalecen la luz y la paz. Del otro, existe el Reino de las tinieblas, que domina este mundo. No existe territorio neutral en esta batalla espiritual. Por lo tanto, si no servís al Reino de la Luz, automáticamente pertenecés al dominio opuesto.
Muchos viven como “reyes de sí mismos”, siguiendo únicamente sus propios conceptos y deseos. Sin embargo, esa aparente autonomía es una trampa. Quien elige ser el señor de su propia vida termina sirviendo al Reino de las Tinieblas sin darse cuenta. Para entrar en el Reino de Dios, es indispensable someterse a Su gobierno.
La obediencia como pasaporte
La obediencia al Rey es lo que determina tu permanencia en el Reino de Dios. Además, tu ubicación espiritual hoy define el destino de tu alma en la eternidad. La vida continúa después de la muerte del cuerpo físico en uno de dos lugares: el Cielo o el Infierno.
Cambiar de reino exige una actitud práctica. Tenés que entregarte a Dios en cuerpo, alma y espíritu. En otras palabras, es necesario asumirlo como tu único Señor hasta el final. Mientras estés en este mundo, todavía hay tiempo para cambiar de rumbo. Sin embargo, la decisión final es definitiva y eterna.
Tomá tu decisión ahora
Por lo tanto, evaluá cómo condujiste tus pasos. Cada elección diaria te acerca a una de estas dos puertas. La puerta del Cielo exige disciplina y entrega total. En cambio, para ir al Infierno basta con no hacer nada y seguir viviendo según los patrones de este mundo.
Recordá: la fe que transforma situaciones imposibles empieza con una decisión consciente de servir al Creador. El tiempo se agota y el reino que elijas será tu hogar para siempre.
Participá de los encuentros de los miércoles y domingos que se realizan en el Templo de los Milagros y en todas la Universal, y tomá tu decisión delante de Dios.
