“Y a ti, hijo de hombre, te he puesto por centinela de la casa de Israel; oirás, pues, la Palabra de Mi Boca, y les advertirás de Mi parte. Cuando Yo diga al impío: ‘Impío, ciertamente morirás’, si tú no hablas para advertir al impío de su camino, ese impío morirá por su iniquidad, pero Yo demandaré su sangre de tu mano. Pero si tú, de tu parte adviertes al impío para que se aparte de su camino, y él no se aparta de su camino, morirá por su iniquidad, pero tú habrás librado tu vida”. Ezequiel 33:7-9
No cabe duda de que estamos en los últimos tiempos, y cada segundo es crucial: puede significar la Vida Eterna o la muerte eterna.
Cada miércoles aprendemos cómo cuidar nuestra Salvación y, en el caso de quien aún no la tiene, cómo alcanzarla. Este cuidado implica obediencia a la Verdad que nos es revelada. Aunque no siempre sea agradable, Jesús dijo que es la Verdad la que libera; y es justamente esa Verdad la que nos muestra el camino y nos da la oportunidad de hacer lo correcto para guardar nuestra Alma.
Tanto es así que Él nos llama a ser centinelas, no solo para llevar el Evangelio a quienes nos rodean y aún viven en tinieblas, sino también para que, cada día, vigilemos y cuidemos nuestra propia Alma.
Por eso, no te pierdas el mensaje revelador que tendremos este miércoles, donde Dios nos mostrará cómo ser un verdadero vigilante del juicio final.
Te esperamos en el Templo de los Milagros, Av. Corrientes 4070, Almagro, a las 8, 10, 12, 16 o 20 h.
O participá en la Universal más cercana.
