“Si alguno conspirare contra ti, lo hará sin Mí; el que contra ti conspirare, delante de ti caerá.” (Isaías 54:15)
Quien vive por la fe tiene esa garantía. Dios avisa que podrán levantarse problemas.
Podrán surgir contiendas. Podrán surgir personas contra usted, incluso conspiraciones y acusaciones graves, pero Él avisa que esas contiendas no vendrán de Él. Por eso, aquel que osa conspirar contra el siervo de Dios, caerá delante de él. ¡Esto es muy fuerte!
Quien conspira lo hace a escondidas, sin que podamos defendernos. Distorsiona nuestras palabras y crea una trampa. Pero Dios defiende a aquellos que son de Él. Aunque el conspirador intente armar fraudes, caerá delante de usted. Quien se levanta contra el siervo de Dios, se levanta contra el propio Dios. Si usted ha servido a Dios y ha andado de acuerdo con Su Palabra, no hay de qué temer.
Por eso, no le dé al problema un poder que él no tiene. No permita que le quite su paz, que le quite su sueño. Lea nuevamente el versículo de hoy. Medite en él. Si ha practicado lo que hemos enseñado, esta promesa es para usted. Los problemas pueden tener la apariencia que sea, pueden poner la cara que quisieran poner, van a caer. Uno a uno, van a caer.
Mantenga firme su fe, vaya hacia adelante y ya fue. Tarde o temprano, verá lo que usted cree.
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Fuente: Libro “El Pan nuestro para 365 días”, del obispo Edir Macedo