Hay hogares que, con el paso del tiempo, se fueron desgastando y dividiendo cada vez más, al punto de estar siempre en pie de guerra, peleando, atacando, juzgando, maldiciendo y depreciándose unos a otros.
Las discusiones, las palabras hirientes, las malas actitudes repetidas y las heridas no resueltas hicieron que la distancia creciera entre padres, hijos, parejas y hermanos.
El hogar, que debería ser un lugar de amor, armonía y unión, se transformó en un ambiente de conflictos, críticas y dolor.
Pero mirá lo que Dijo el Señor Jesús:
“Yo Soy la Luz del mundo; el que Me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la Luz de la Vida”. Juan 8:12
Cuando Dios no está presente, la oscuridad se manifiesta en forma de desunión, peleas, resentimientos y falta de paz. Pero cuando Su luz entra en una familia, todo cambia.
No importa hace cuánto tu familia está así ni cuántas situaciones negativas hayan vivido. Dios puede hacer lo que parece imposible.
Por eso, no aceptes que tu familia siga dividida. Este es el momento de actuar.
Mañana llevá a tus seres queridos al Encuentro de las Familias y creé que saldrán de allí transformados, declarando que la armonía reinará en su casa a partir de ese día.
Como está escrito:
“Mirad cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía”. Salmos 133:1
En Parque Roca, Av. Coronel Roca 3490, Villa Soldati.
Domingo de Ramos, 29 de marzo, a las 10 h.
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