Un Encuentro de las Familias extraordinario en Santiago del Estero, donde más de 3600 personas estuvieron presentes buscando la Dirección de Dios para sus hogares.
Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. 29 Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallareis descanso para vuestras almas. Mateo 11:28-29
Muchas veces llegamos al límite diciendo: «¡Ya no aguanto más!» porque estamos cansados de dar atención, afecto, confianza y ayuda, sin ver cambios en aquellos que amamos.
Pero el Señor Jesús nos hace una invitación: venir a Él y entregar nuestras cargas, porque solamente en Su Presencia encontramos el verdadero descanso para el Alma.
Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallareis descanso para vuestras almas. 30 Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera. Mateo 11:29-30
Cuando aprendemos del Señor Jesús, de Su Mansedumbre y Humildad, dejamos de cargar pesos que no nos corresponden y hallamos descanso para nuestra Alma.
Muchas veces el cansancio no viene solamente de los problemas externos, sino de las luchas y conflictos que llevamos dentro de nosotros.
¿De dónde vienen las guerras y los conflictos entre vosotros? ¿No vienen de vuestras pasiones que combaten en vuestros miembros? Santiago 4:1
Las guerras y conflictos comienzan cuando permitimos que nuestras emociones, frustraciones y deseos gobiernen nuestro corazón.
Por eso, la solución no está en intentar cambiar a los demás, sino en acercarnos a Dios para que Él transforme primero nuestro interior.
Fue una noche de Fe, aprendizaje y renovación para todas las familias presentes, donde cada uno pudo comprender que el verdadero descanso se encuentra en el Señor Jesús.
