A lo largo de la vida siempre enfrentamos dificultades, a veces parecen situaciones irremediables como la pérdida de una empresa, un negocio o una propiedad, el nivel de vida cambia drásticamente y parece que no hay una salida, sin embargo, en ese momento es cuando menos se deben bajar los brazos. En la historia bíblica tenemos un referente que luchó por recuperar todo lo que le habían robado a su familia.
Abraham, un ejemplo de Fe, ante la noticia de que su sobrino Lot había sido llevado cautivo no se lamentó, sino que tomó una actitud para recuperar todo lo robado. De manera inmediata reunió a 318 valientes que lo acompañarían a luchar para traer de regreso a su sobrino, su familia y todas sus pertenencias.
La determinación de Abraham en recuperar lo robado es la misma que debemos tener nosotros para recuperar lo que nos fue arrebatado, lo que hemos perdido y lo que nos ha sido robado.
Y tomaron también a Lot, sobrino de Abram, con todas sus posesiones, pues él habitaba en Sodoma, y partieron. Y uno de los que escaparon vino y se lo hizo saber a Abram el hebreo, que habitaba en el encinar de Mamre el amorreo, hermano de Escol y hermano de Aner, y estos eran aliados de Abram. Al oír Abram que su pariente había sido llevado cautivo, movilizó a sus hombres adiestrados nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y salió en su persecución hasta Dan. Y por la noche, él, con sus siervos, organizó sus fuerzas contra ellos, y los derrotó y los persiguió hasta Hoba, que está al norte de Damasco. Y recobró todos sus bienes, también a su pariente Lot con sus posesiones, y también a las mujeres y a la gente.
Si te encontrás en una situación que parece no tener salida, vení a la reunión de Prosperidad con Dios y participá del Gran Clamor de los 318, miles de personas ya lo han hecho y hoy cuentan cómo lograron cambiar su economía.
