«Porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella.»
«El que procura el bien buscará favor; mas al que busca el mal, este le vendrá.»
«Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida; mas por la boca de los impíos será trastornada.»
«En el bien de los justos la ciudad se alegra; mas cuando los impíos perecen hay fiesta.»
«El provee de sana sabiduría a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente.»
«Como pasa el torbellino, así el malo no permanece; mas el justo permanece para siempre.»
«En las muchas palabras no falta pecado; mas el que refrena sus labios es prudente.»
«Camino a la vida es guardar la instrucción; pero quien desecha la reprensión, yerra.»
«Porque los caminos del hombre están ante los ojos del Señor, y Él considera todas sus veredas.»
«En los labios del prudente se halla sabiduría; mas la vara es para las espaldas del falto de cordura.»
«Porque el Señor da la sabiduría, y de Su boca viene el conocimiento y la inteligencia.»
«El Señor con sabiduría fundó la Tierra; afirmó los cielos con inteligencia. Con Su ciencia los abismos fueron divididos, y destilan rocío los cielos.»
«Bienaventurado el hombre que Me escucha, velando a Mis puertas cada día, aguardando a los postes de Mis puertas. Porque el que Me halle, hallará la vida, y alcanzará el favor del Señor.»
«El sabio de corazón recibirá los mandamientos; mas el necio de labios caerá.»
«La maldición del Señor está en la casa del impío, pero bendecirá la morada de los justos.»
«Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia; porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus frutos más que el oro fino.»
«La memoria del justo será bendita; mas el nombre de los impíos se pudrirá.»
«Ahora, pues, hijos, oídme, y bienaventurados los que guardan Mis caminos.»
«Hay bendiciones sobre la cabeza del justo; pero violencia cubrirá la boca de los impíos.»
«Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento.»
«Porque el Señor al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere.»
«Ciertamente Él escarnecerá a los escarnecedores, y a los humildes dará gracia.»
«Justas son todas las razones de mi boca; no hay en ellas cosa perversa ni torcida.»
«El principio de la sabiduría es el temor del Señor; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.»
«Los sabios heredarán honra, mas los necios llevarán ignominia.»
«No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; corrige al sabio, y te amará. Da al sabio, y será más sabio; enseña al justo, y aumentará su saber.»
«Porque el desvío de los ignorantes los matará, y la prosperidad de los necios los echará a perder; mas el que me oyere, habitará confiadamente y vivirá tranquilo, sin temor del mal.»
«No envidies al hombre injusto, ni escojas ninguno de sus caminos.»
«Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre.»
«No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo.»
«La mano negligente empobrece; mas la mano de los diligentes enriquece.»