Comenzó una nueva Jornada del Ayuno de Daniel, rumbo al Monte Sión, preparándonos para recibir la Lluvia Tardía: el bautismo con el Espíritu Santo.
En esta oportunidad, reflexionamos sobre cómo nuestras actitudes diarias agradan a Dios y aprendimos que diferentes áreas de nuestra vida revelan nuestra relación con Él. Por ejemplo:
1️⃣ La forma en que leemos la Biblia: La Palabra de Dios debe ser leída con reverencia, respeto, admiración y humildad. Cuando la recibimos con un corazón dispuesto a aceptar lo que está Escrito, sin debatir ni cuestionar, ella produce Fe, fortalece nuestro interior y transforma nuestra vida.
2️⃣ La manera en que tratamos a quienes están a nuestro lado: El respeto, la consideración y el amor hacia nuestro cónyuge, hijos, familiares y las personas más cercanas también reflejan nuestro Temor a Dios. Quien honra al prójimo demuestra, con sus actitudes, que también honra al Creador.
3️⃣ El uso que hacemos de internet: El Ayuno de Daniel es una oportunidad para apartarnos de todo aquello que distrae nuestra atención y enfocarnos en la Palabra de Dios, que fortalece la Fe y nos da las herramientas para vencer las inclinaciones de la carne. Si hemos utilizado los medios de manera incorrecta, siempre hay oportunidad para arrepentirse y comenzar de nuevo.
También conocimos testimonios de personas que, por medio de una entrega sincera durante el Ayuno de Daniel, vencieron diferentes luchas y recibieron el Espíritu Santo, experimentando una transformación completa en sus vidas.
“Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de Ti, oh Señor, roca mía y redentor mío”. Salmos 19:14
Al finalizar, buscamos juntos la Presencia de Dios con la certeza de que la Lluvia Tardía descenderá sobre aquellos que se entregan de todo corazón.
¿Participaste de esta Jornada? Contanos tu experiencia en los comentarios.