Recientemente, en Belo Horizonte, un hombre de 35 años conmocionó al país al matar a su propia madre a golpes
Diariamente, las noticias trágicas nos muestran cómo el amor se va enfriando entre las personas. A modo de ejemplo, mirá algunos de los casos más recientes:
- En Belo Horizonte, un hombre de 35 años impactó a todo el país al asesinar a su propia madre a palazos. Después del crimen, llamó a la Policía Militar y confesó el hecho. Durante el interrogatorio, el asesino reveló detalles perturbadores: afirmó que ya había soñado antes con matar a su madre. Esta frialdad demuestra cómo el mal ha ido ocupando la mente de muchos.
- En el Distrito Federal, un policía militar retirado le disparó a su propio hijo con una escopeta. El motivo del intento de homicidio fue que el joven no quiso preparar la cena. Este episodio revela que el respeto y el cuidado mutuo dentro de los hogares están desapareciendo.
La frialdad espiritual y la profecía bíblica
Sin dudas, estos hechos no son simples coincidencias. La Biblia describe exactamente este escenario de degradación moral.
- Según Mateo 24:12:
“Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará”. Mateo 24:12
Lo que vemos hoy es el cumplimiento de esta palabra. La maldad se volvió algo común y la práctica de la justicia fue reemplazada por la indiferencia. El amor, que debería ser la base de la familia, se está apagando.
- Además, el apóstol Pablo advirtió en 2 Timoteo 3:1-3,5 acerca de la naturaleza humana en los últimos días:
“Pero debes saber esto: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, sin amor (…) teniendo apariencia de piedad, pero habiendo negado su poder; a los tales evita”. 2 Timoteo 3:1-3,5
Esta descripción encaja perfectamente con la realidad actual. Personas sin “afecto natural” son capaces de dañar a quienes deberían proteger por motivos insignificantes, como una simple comida.
¿Cómo debemos enfrentar esta realidad?
Por lo tanto, frente a tanta iniquidad, queda claro que los días son malos. Sin embargo, no podés permitir que el caos del mundo invada tu interior. Como cristiano, tu responsabilidad es cuidar el corazón y los pensamientos de la amargura, el odio, la indiferencia y de todo aquello en lo que este mundo se está convirtiendo.
Como dijo el apóstol Juan, el espíritu del anticristo ya está en el mundo (1 Juan 4). Vos tenés que hacer tu parte: cultivar el amor y el perdón dentro de tu casa, y ser luz en medio de las tinieblas frente a la sociedad. El mundo puede estar enfriándose, pero tu fe tiene que seguir encendida. Cuidá tu vida espiritual y no permitas que la maldad externa te robe la paz ni la Salvación.
