Este día Domingo 22 de Febrero tuvimos la visita del Obispo Julio y Viviane en la Sede de Laferrere.
Escribe al ángel de la iglesia en Efeso:
«El que tiene las siete estrellas en su mano derecha, el que anda entre los siete candelabros de oro, dice esto: “Yo conozco tus obras, tu fatiga y tu perseverancia, y que no puedes soportar a los malos, y has sometido a prueba a los que se dicen ser apóstoles y no lo son, y los has hallado mentirosos. Tienes perseverancia, y has sufrido por mi nombre y no has desmayado. Pero tengo esto contra ti: que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído y arrepiéntete, y haz las obras que hiciste al principio; si no, vendré a ti y quitaré tu candelabro de su lugar, si no te arrepientes. Sin embargo tienes esto: que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios”». Apocalipsis 2:1-7
El Señor Jesús promete librarnos de la Gran Tribulación, a aquellos que deciden en vida atribular su carne.
La única persona que define el destino de mi alma soy yo mismo.
Iglesia para Dios no es institución o religión, son los siervos, miembros del cuerpo de Cristo.
El Señor Jesús les revela en cada carta a cada iglesia cómo están espiritualmente, no para condenar, sino para que se arrepientan.
El Señor Jesús deja en claro que sabe lo que pensamos, deseamos, y que está en medio de la Iglesia, viendo si hacemos las cosas por fe o si las hacemos solo por hacer.
Si no desarrollamos nuestra vida con Dios, tenemos tendencia a acomodarnos, como la iglesia de Éfeso.
El problema no es hacer, es hacer sin SER.
No podemos hacer las cosas para justificarnos, ya que somos justificados solamente por la Fe.
El primer amor es la prioridad que uno tiene en su vida, y el primer amor se revela cuando estamos solos en nuestra intimidad.
— Señales de que se ha dejado el primer amor:
- Ve con malos ojos.
- Ayunar se vuelve un peso, no tiene más visión espiritual del ayuno.
- No tiene placer en meditar en la palabra de Dios.
- No nace orar/hablar con Dios, solo ora cuando está en la iglesia.
- Prefiere agradarse a sí mismo, a la familia, que a Dios.
- Da un mal testimonio.
- Falta domingo o miércoles, que antes era impensable.
- Antes quería que el Señor Jesús vuelva a arrebatar a la iglesia, y hoy tiene miedo de quedarse.
El Señor vino para salvar, pero no hablará lo que nos gusta oír, sino la verdad.