Entendé por qué la dirección de Dios protege a quien decide obedecer
La Fe en Dios suele ser puesta a prueba justamente en los momentos de mayor dificultad. Cuando los problemas parecen no tener fin, es común que surja el impulso de actuar por cuenta propia, abandonar la dirección recibida o buscar soluciones inmediatas.
A partir de Génesis 6:13-22 y de la historia de Noé, podemos comprender que permanecer en el arca es el camino hacia la victoria.
Dios no solo le habló a Noé sobre el diluvio, sino que también le dio instrucciones detalladas para construir el arca. Era necesario respetar cada medida, cada material y cada etapa conforme a la Orientación Divina. Este principio sigue vigente: Dios continúa guiando a quienes desean ser dirigidos por Él, pero es necesario estar dispuesto a escuchar y obedecer.
Cuando Dios da una dirección, también concede la capacidad para cumplirla. Noé nunca había construido un arca, pero no cuestionó las instrucciones ni intentó hacer las cosas a su manera. Él confió en la orientación de Dios y siguió cada detalle. Muchas personas enfrentan dificultades porque prefieren actuar movidas por la ansiedad, las emociones o la opinión de los demás. La verdadera seguridad está en permitir que Dios guíe cada decisión de la vida.
Otra enseñanza importante es que permanecer en la voluntad de Dios no siempre significa vivir días fáciles. Dentro del arca, Noé pasó meses enfrentando limitaciones, desafíos e incertidumbre mientras el diluvio cubría la tierra.
También es fundamental recordar que la historia de Noé no terminó dentro del arca. Cuando las aguas descendieron, Dios cumplió todo lo que había prometido.
Quien permanece firme en la fe atraviesa las tempestades y sigue de pie. Dios continúa guiando a quienes confían en Él y sabe exactamente adónde debe llegar cada persona. Así como Noé vio el fin del diluvio y un nuevo comienzo, todo aquel que persevera verá su historia transformada en el tiempo determinado por Dios. Lo importante es permanecer en el arca y no abandonar la confianza en el Señor.
Si querés aprender más sobre cómo prosperar con Dios, participá de las reuniones de Prosperidad con Dios, que se realizan los lunes en la Sede Nacional, a las 8, 10, 12, 16 y, especialmente, a las 20 h. También podés participar en la Universal más cercana a tu domicilio.
