Godllywood Autoayuda, una charla esperada por todas las mujeres, desde el Altar de la Sede Nacional para toda Latinoamerica.
Pues aunque andamos en la carne, no luchamos según la carne; porque las armas de nuestra contienda no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas; destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo. 2 Corintios 10:3-5
Uno no vence las cosas de la carne con armas físicas. No se puede vencer si no estamos en Dios.
Si elegimos someter nuestros pensamientos, sentimientos a Dios, ellos pueden ser vencidos.
Obedecer a Dios nos vuelve libres.
El real problema está en no tener claridad para poder ver bien cuál es el verdadero problema.
Jesús les habló otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Juan 8:12
La falta de luz nos hace estar desorientadas.
Normalizar el problema no nos ayuda a avanzar. Si no elegimos ver la causa del problema, todo seguirá igual en nosotras.
Cuando desenfocamos la mirada de Jesús, pasamos a estar en tinieblas. Por eso dejamos de ver con claridad.
Y este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas. Porque todo el que hace lo malo odia la luz, y no viene a la luz para que sus acciones no sean expuestas. Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que sus acciones sean manifestadas que han sido hechas en Dios. Juan 3:19-21
Cuando priorizamos más nuestra vanidad o ego en vez de elegir reconocer nuestras fallas y ser humildes, amamos las tinieblas.
Para solucionar todo, debemos ir a Su Verdad, sin colocar excusas.
Resolver los problemas internos que tenemos, da beneficios positivos para el alma. Y así Dios quiere que vivamos, porque esta actitud de resolver lo malo en nosotras, nos conduce a la Salvación.
En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Juan 1:4
Si elegimos no ver y vivir desorientadas, no somos vida ni tenemos luz, porque hay tinieblas y estamos habitando en ellas.
Cuando nosotras queremos realmente ver lo que nos sucede para resolverlo de raíz, no hay como ser engañadas, porque Dios coopera para revelar lo que está en nosotras.
Insistir en el error solo le da más osadía al diablo para que nos acuse.
Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Juan 14:15
Jesús nos revela las cosas que debemos cambiar, pero cuando elegimos amarLo según lo que está escrito.
Si no guardamos Sus Mandamientos, no hay amor. Pasamos a rechazar y aborrece aquello que Él dice.
Dios valora tanto nuestras almas que desea oír de nosotras mismas lo que estamos pasando, sintiendo o pensando. Todo esto es solo para tener motivo suficiente de ayudarnos.