«Y sabréis que en medio de Israel estoy Yo, y que Yo Soy el Señor vuestro Dios y no hay otro; nunca jamás será avergonzado Mi pueblo. Y sucederá que después de esto, derramaré Mi Espíritu sobre toda carne; y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros ancianos soñarán sueños, vuestros jóvenes verán visiones». Joel 2:27-28
