«No hay paz para los malvados, dice el Señor». Isaías 48:22
«Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores […]
Porque SI PERDONÁIS A LOS HOMBRES SUS TRANSGRESIONES, TAMBIÉN VUESTRO PADRE CELESTIAL OS PERDONARÁ A VOSOTROS. PERO SI NO PERDONÁIS A LOS HOMBRES, TAMPOCO VUESTRO PADRE PERDONARÁ VUESTRAS TRANSGRESIONES». Mateo 6:12,14-15