Una noche más aprendiendo de la Voluntad de Dios para nuestra vida, donde más de 600 personas estuvieron presentes en la Catedral de mi Familia en Flores.
Quizás durante el año 2025 intentaste abarcar todas las cosas con tus propias manos, resolver las situaciones con tus propias fuerzas, pero no abrazaste a Jesús ni contaste verdaderamente con Dios.
Muchas veces los demonios hablan en tu mente para desanimarte: pensamientos de exclusión, de etiquetación, de que no sos suficiente. Pero necesitás aprender a verte como Dios te ve.
¿Y cómo te ve Dios? Dios te ve como un hijo al que Él mismo llamó. Sin embargo, elegido no es solo el que es llamado, sino aquel que va, el que no se queda de brazos cruzados.
“Id, avisad a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán.” Mateo 28:10
Los tres discípulos que subieron al monte —Pedro, Jacobo y Juan— fueron los mismos que estuvieron con Jesús en Getsemaní.
En el monte había alegría, pero en Getsemaní aparece el sacrificio. Allí uno es probado, y queda en evidencia qué esencia hay dentro de uno: si tu propia voluntad o la Voluntad del Padre.
La decisión de obedecer a Dios siempre es personal. Tenés que obedecer tanto en la cima como en el valle, en los momentos de gloria y también en los de dolor.
Aun en la angustia y en la soledad, Jesús mantuvo Su esencia.