Hay dolores que se esconden detrás de las sonrisas, pero Dios mira más allá de lo que los ojos humanos pueden ver; Él conoce lo más profundo del alma.
Los voluntarios del proyecto Consolador de Federación, Entre Ríos, visitaron un cementerio para acompañar y brindarles apoyo a quienes atraviesan el dolor de la pérdida de un ser querido. Allí les recordaron que, si buscan a Dios con sinceridad, Él puede sanar las heridas más profundas del corazón.