Muchas veces señalamos los errores de los demás, pero pocas veces nos detenemos a reconocer aquello que nosotros necesitamos cambiar.
En el Encuentro de las Familias aprendimos que, cuando cambiamos nuestra manera de ver las situaciones, también pueden cambiar nuestras actitudes, nuestras palabras y la forma en que nos relacionamos con quienes amamos.
Así como Abraham confió en Dios aun sin conocer todo el camino, también nosotros podemos aprender a confiar, corregir lo necesario y convertirnos en una bendición dentro de nuestro hogar.
“Y serás bendición.” Génesis 12:2
¿Con qué enseñanza te quedás de esta reunión? Te leemos en los comentarios.