Las dudas sobre este asunto han generado inseguridad y alejado a muchas personas de la realización amorosa
Los temas del divorcio y del nuevo casamiento todavía generan muchas dudas entre los cristianos. Muchas personas se divorciaron hace años, se convirtieron después y, desde entonces, no lograron avanzar en esa área de la vida. Esto sucede porque la incertidumbre sobre el tema termina trayendo un peso a la conciencia, quitándole la paz a quien sinceramente desea agradar a Dios.
Para comprender esta cuestión desde la perspectiva de las Sagradas Escrituras, primero es necesario aclarar qué es realmente el matrimonio.
El matrimonio es visto por Dios como una alianza sagrada entre un hombre y una mujer para toda la vida. Es un compromiso serio, que depende de la palabra y de la dedicación de ambos. Esta unión es considerada santa porque Dios valora la fidelidad y el compromiso. Así, Él espera que Sus hijos también entiendan la importancia de la palabra dada y de la alianza asumida en el matrimonio.
El gran problema es que muchas personas entran en el matrimonio sin tener una verdadera conciencia de lo que representa. Muchos asumen este compromiso sin entender que están haciendo una alianza delante de Dios y de la otra persona. Falta preparación emocional, madurez e incluso comprensión sobre las responsabilidades y expectativas que implica la vida en pareja.
La Biblia muestra que Dios es testigo del matrimonio. Por eso, cuando hay una ruptura de la palabra y de la promesa hechas en el matrimonio, eso es visto como una deslealtad a la alianza asumida. En ese sentido, la Palabra de Dios dice que Él odia el divorcio, porque representa la ruptura de algo que fue creado por Él para estar basado en la fidelidad, el compromiso y la permanencia.
Aun así, la propia Biblia presenta situaciones en las que el divorcio es permitido, como en caso de infidelidad, muerte de uno de los cónyuges y abandono por parte del cónyuge incrédulo. Esta firmeza de la Palabra de Dios está dirigida principalmente a quienes conocen la verdad, pero intentan aprovecharse de la misericordia divina, tratando el matrimonio como algo descartable, incluso frente a problemas que podrían resolverse por medio de la fe.
Recomenzar de la manera correcta
Para recomenzar de una manera diferente y no repetir los mismos errores del pasado, es esencial aprender sobre el amor inteligente. En las charlas de la Terapia del Amor se abordan este tema, brindando enseñanzas prácticas sobre la cura interior y la construcción de relaciones saludables.
Las charlas se realizan en la Sede Nacional los jueves, en Av. Corrientes 4070, Almagro, a las 8, 10, 12, 16 y especialmente a las 20 h. También podés participar en la Universal más cercana a vos.
