En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor. 1 Juan 4:18
Podemos acercarnos sin temor a Dios porque, por Su Amor, Él es el más interesado en ayudarnos.
El Señor no echa afuera a quien está arrepentido, sino que lo justifica debido a su humildad.
Deshacerse de la carne, de nuestras manías, opiniones, inclinaciones, nos deja aptos para revestirnos de la Armadura de Dios.
El Espíritu Santo tiene como misión darnos Poder, guiarnos y enseñarnos todo lo necesario para que podamos servirLo.
Es obligación de quien tiene el Espíritu Santo llevar la Verdad y liberar a quien le rodea con Su Palabra.
AdorarLo en espíritu es permanecer en obediencia incondicional a Dios, mientras que adorarLo en verdad es tener carácter definido para posicionarse delante de nuestra humanidad y del mal.
Hoy en nuestra Jornada, conocimos el Caso Verídico del señor Ezequiel, quien, debido a la separación de sus padres, tuvo que comenzar desde muy pequeño a ayudar con el sustento de su hogar.
Formó una familia a los 17 años y fue avanzando en su vida, al punto de convertirse en policía. Sin embargo, debido a su mal carácter, fue removido de su cargo.
Tiempo después comenzó a trabajar como seguridad en un boliche, y allí inició su adicción a las drogas debido al ambiente que lo rodeaba.
Fue invitado a participar en la Universal y, después de asistir durante un tiempo, practicar la Palabra y hasta Sacrificar en el Altar, recibió el Espíritu Santo.
Hoy tiene estabilidad financiera y una familia transformada a través del Espíritu Santo.
La Enseñanza de hoy fue: Renunciar a lo carnal.
Limpiar la tierra implica dejar actitudes, costumbres, lugares y manías que bloquean la Presencia de Dios.
Porque una nación ha subido contra mi tierra, poderosa e innumerable; sus dientes son dientes de león, y tiene colmillos de leona. Joel 1:6
Aunque el mal se levante contra nosotros, Dios no nos dejará y nos ayudará a vencer las dificultades y los problemas.
Guardá esto para toda la vida: así como tirás la basura cada día, también debés desechar los pensamientos y acciones que contaminan tu interior.
¿Qué aprendiste en la Jornada de hoy? ¡Te leemos!
