No es posible alcanzar una vida plena, si no hay desarrollo personal con Dios.
Existen tres señales que demuestran que una persona está completa.
1_ Señal: Es segura de quién es en Dios.
Cuando no hay seguridad con Dios, no hay seguridad con su cónyuge.
Como uno no es seguro, se apoya en sus títulos, cosas materiales o personas y no en la Palabra de Dios.
2_ Señal: Es emocionalmente equilibrada.
Es humano tener emociones, pero no nos podemos dejar dominar por ellas.
La persona que no es emocionalmente equilibrada es porque pone el corazón por encima de la razón.
Quien conoce a Dios, es capaz de controlar sus sentimientos.
3_ Señal: Sabe esperar.
Aquella persona que no sabe esperar, se apresura, toma malas decisiones y a causa de eso termina frustrado.
Cuando ejercitamos la fe, existe certeza y por consecuencia, no existe ansiedad.
Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir. Juan 11:40-44
Si decidimos entregar nuestra vida a Dios por completo, el final será sorprendente.