La violencia no empieza de un día para el otro, pero sus consecuencias pueden destruir todo en un instante. Palabras que lastiman, reacciones impulsivas, actitudes agresivas… todo eso va separando, desgastando y rompiendo los vínculos familiares.
Muchas veces, tu ser querido intentó cambiar y tener dominio propio, pero no pudo, porque la violencia no es solo una forma de actuar, es algo que domina desde adentro.
Mirá lo que dice la Palabra de Dios:
“El Señor prueba al justo y al impío, y Su alma aborrece al que ama la violencia”. Salmos 11:5
Dios no tolera la violencia, Él rechaza todo lo que destruye, hiere y divide, al punto de aborrecer a quien procede de una manera brusca, impulsiva y violenta.
Sin embargo, Él también nos muestra el camino correcto:
“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios”. Mateo 5:9
Es decir, Dios no creó al ser humano para vivir en conflicto, sino en paz. Él no solo rechaza la violencia, sino que Aprueba y Bendice a quienes viven en armonía.
Por eso, este Viernes Santo, se entregará el Aceite de la Luz, símbolo del Espíritu Santo para que todo espíritu de violencia sea arrancado de la vida de tu ser querido y de tu familia.
Donde hoy hay agresividad, impulsividad y dolor, comenzará a haber paz, dominio propio y armonía.
En el Templo de los Milagros, Av. Corrientes 4070, Almagro.
Viernes Santo, 3 de abril, a las 9 h, 18 y, principalmente, a las 15 h.
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