Pasada la etapa de las buenas intenciones de principio de año, estamos en plena fase de ejecución de las metas. Sin embargo, muchos ya se sienten desanimados al observar que por cada paso que dan hacia adelante, retroceden cinco.
Frente a esta realidad, la anatomía del cuerpo humano nos regala una lección importante. Dios eligió poner los ojos en el rostro y no en la parte de atrás de la cabeza o en la espalda. Él nos diseñó para ir hacia delante. Eso indica que quiere que miremos al frente y avancemos, sin estar presos al pasado, ni mirando hacia atrás.
ENEMIGOS DEL AVANCE
No obstante, para muchos, ese avance parece imposible. Puede que el estancamiento se manifieste de forma física, económica o en algún otro aspecto importante de la vida. Por ejemplo, ¿cuántos sufren dolores en su cuerpo y no logran tener una vida tranquila, que les permita tener las condiciones para trabajar, progresar o simplemente vivir con bienestar?
Otros viven un retroceso financiero. Por más que la persona dé un paso, termina dando muchos más hacia atrás. Por más que se esmera y se esfuerza, pareciera que algo le pesa, le hiere, le atormenta o le impide ponerle fin a sus problemas.
Los vicios, los deseos de acabar con la propia vida, una familia fracturada… Ante tantas cargas acumuladas, la persona siente que está atada de pies a cabeza y no logra dar un solo paso decisivo en este nuevo calendario. Situaciones extremas como estas son señales claras de que hay un mal espiritual actuando y destruyendo el potencial de una vida o de toda una familia.
¿HAY UN ESCAPE?
Hoy es el momento ideal para reenfocar la visión. Recordá: a donde mirás es a donde vas, y eso es válido en todo lo que hacés. El camino es estrecho, pocos son los que dan en el blanco. Uno debe tener una meta, y, para acertar en el blanco, hay que mirarlo.
Para lograr ser libre del mal que te aflige, necesitás tener como objetivo esa libertad. La promesa de victoria es clara para quienes deciden seguir el camino de la fe:
“Escuchen Mi voz y Yo seré su Dios y ustedes serán Mi pueblo, y andarán en todo camino por el que Yo los envíe para que les vaya bien” (Jeremías 7:23).
El primer paso para ser libre de la opresión del mal que ha estado devastando tu vida, y para asegurar un verdadero avance, es arrancarlo de tu vida por medio de la fe. ¡Es hora de soltar el pasado y mirar solo hacia el frente!
Dios promete:
“Y todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán, si obedeces al Señor tu Dios” (Deuteronomio 28:2).
Por eso, todos los viernes se lleva a cabo la reunión de liberación espiritual, a las 8, 10, 12, 16 y, principalmente, a las 20 h en todas las Universal del país. Si deseás que tu vida vaya hacia adelante, participá de este encuentro.
