Compartir Facebook Telegram WhatsApp Correo electrónico Twitter «OH DIOS, TÚ ERES mi Dios; Te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de Ti, mi carne Te anhela cual tierra seca y árida donde no hay agua. Así Te contemplaba en el santuario, PARA VER TU PODER Y TU GLORIA». Salmos 63:1-2 Obispo Macedo Palabra amiga
La obediencia a Dios no es una cuestión de sentir, sino de la acción de la Fe Práctica…noviembre 30, 2025