En cada evento solidario de la Organización T-Ayudo hay mucho más que alimentos: hay empatía, cariño y Fe.
Hace unos días, voluntarios de la Universal de Puerto Madryn visitaron un merendero barrial para preparar un refrigerio destinado a personas que atraviesan una situación de vulnerabilidad. Pero, sobre todo, se acercaron para escucharlas, aconsejarlas y recordarles que Jesús no las olvidó.
Cada día tenemos la oportunidad de marcar la diferencia en la vida de alguien. A veces, todo comienza con algo simple: mirar al prójimo y decidir hacer algo por él.
