¿Cuál es la estrategia del diablo? Ella siempre será tocar y herir al buen Pastor, aquel que da la vida por las ovejas.
Y mientras comían, dijo: En verdad os digo que uno de vosotros me entregará. Mateo 26:21
Sin el Espíritu Santo, somos dominados por los sentimientos, pensamientos y costumbres humanas. Además, somos fácilmente engañados, manipulados y usados por el mal.
Cuando abrimos mano de Dios, empezamos a mentir, fornicar y tocar en lo sagrado. Eso es algo que los demonios festejan.
Todos seremos recompensados o penalizados por nuestras obras. Cada uno dará cuentas de sus acciones: es una desición individual.
Podemos tener el Espíritu Santo pero también lo podemos apagar si insistimos en seguir nuestras voluntades. Él no se va a quedar en alguien que no Lo sigue.
Aunque no lo podamos ver físicamente, todo hombre de Dios es herido. No debemos dejar que esas heridas nos venzan.
Características de un Pastor herido y vencido:
- Es usado por el mal para confundir a las personas.
- Es usado para crear sectas o supuestas «iglesias».
- Quiere hacer de la obra de Dios un negocio.
Entonces, al atardecer de aquel día, el primero de la semana, y estando cerradas las puertas del lugar donde los discípulos se encontraban por miedo a los judíos, Jesús vino y se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Y diciendo esto, les mostró las manos y el costado. Entonces los discípulos se regocijaron al ver al Señor. Jesús entonces les dijo otra vez: Paz a vosotros; como el Padre me ha enviado, así también yo os envío. Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. Juan 20:19-22
Jesús es el príncipe de la paz. Donde no hay paz interior, siempre habrá un espíritu maligno.
Cuando somos heridos, no es para que seamos vencidos, sino para que podamos vencer nuestros problemas y dar buen testimonio.
