«Por tanto, el Señor, Dios de Israel, declara: Ciertamente Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de Mí para siempre; pero ahora el Señor declara: Lejos esté esto de Mí, porque Yo honraré a los que Me honran, y los que Me menosprecian serán tenidos en poco». 1 Samuel 2:30
«El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio. El Hijo de Dios Se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo. Ninguno que es nacido de Dios practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios». 1 Juan 3:8-9
