Lucía recuerda que, al inicio de su matrimonio, trabajaba de administrativa, pero le surgió la oportunidad de comprar un fondo de comercio, una panadería. “La adquirimos en cuotas que completábamos con mi sueldo”, señala.
La pareja se lanzó de lleno a trabajar allí:
“Dejé mi empleo, me dediqué a la atención del local y a colaborar en la elaboración. Nos esforzábamos, pero no veíamos resultados, la mercadería se echaba a perder y no podíamos pagar la materia prima”, relata.
Ella detalla: “Hacíamos promociones, publicidades, pero no conseguíamos comentarios”. Así, la situación se tornaba cada vez más difícil: “No se pagaba ni todas las materias primas, ni los impuestos, ni el alquiler y no comprábamos. Eso nos traía muchos problemas económicos”.
Tiempo después, decidieron una nueva oferta de productos, pero la situación no mejoró. A raíz de la crisis, accedieron: “Creíamos que esa era la solución, que, si no vendía una, lo haría la otra”, ella asegura.
Lucía cuenta que, si bien ese negocio tenía buena clientela, la suba del precio del dólar les dificultaba pagar la materia prima. Entonces, decidieron participar de las reuniones de Prosperidad en la Iglesia Universal y hacer un pacto con Dios: “Pusimos en práctica lo que aprendimos en las reuniones, consagrábamos los locales, el trabajo de nuestras manos y todo cambió. En la actualidad, gracias a Dios, trabajamos muy bien”, afirma.
Lucía asegura: “Ahora tenemos muchas más ventas, más locales y más empleados de trabajo. También sumamos empleados de elaboración”. “Mi esposo se encarga de trabajar en los locales y de supervisar la elaboración. Salimos de las deudas y tenemos nuevos proyectos”, detalla.
Por último, expresa: “Estamos muy agradecidos con la enseñanza que recibimos todos, nos cambió la mentalidad y la forma de pensar. Antes nos daba miedo de ofrecer nuestros productos en la calle. Ya no tenemos miedo o dudas porque sabemos que lo que hacemos es bueno y también estamos seguros de que Dios está de nuestro lado y que la victoria nos acompaña”.
Lucía asiste a la Iglesia Universal ubicada en
Av. Peralta Ramos 279, Mar del Plata, Bs. As
