En las Sagradas Escrituras se explica que Cristo es la Cabeza de la Iglesia y quienes creen y Le entregan su vida forman parte de Su Cuerpo. Por lo tanto, es necesario que todos los miembros de ese Cuerpo tengan el mismo Espíritu para andar en armonía, es decir, al Espíritu Santo.
Pero ¿cómo debe reaccionar quien es miembro del Cuerpo de Cristo cuando es perseguido, criticado, insultado?
Cuando la persona es malinterpretada o es públicamente humillada, la naturaleza humana tiende a buscar venganza y maldecir, perdiendo la oportunidad de brillar y ser bendición para los demás.
Hay diferentes motivos por los que el miembro puede ser perseguido
1. Por caminar en dirección contraria al mal
Cuando una persona pasa a creer en el Señor Jesús, comienza a serle fiel y hace un Pacto con Dios entregándole su vida, sabiendo que Él primero entregó a Su Hijo para salvarnos.
Esto es amor. No se trata de sentimiento, sino de alianza y de compromiso. Cuando una persona realmente ama a otra, se une a ella, hace un pacto, se casa y ambos se vuelven una sola carne. De la misma forma, cuando amamos a Dios de forma sincera, con todo el corazón, la fuerza y el entendimiento, hacemos alianza con Él entregándole la vida.
2. Por estar en la Fe y obedecer la Palabra de Dios
Tener Fe es obedecer al Señor, teniendo ganas o no; siendo que uno entiende todo, poco o nada de lo que está sucediendo a su alrededor. Simplemente cree y obedece a Dios, confiando en que Él sabe lo que está sucediendo y que quiere lo mejor para Sus hijos.
3. Por practicar la justicia
Quien es verdadero y honra su palabra, sin quererlo, crea enemigos que están en contra de su fe. Sin embargo, solo debe enfocarse en hacer su parte, en alinear sus pensamientos a los de Dios, en estar unido a Él y obedecer Su Palabra.
4. Por ser misericordioso
Quien tiene misericordia perdona a quienes le ofenden porque es consciente de que primero el Señor lo perdonó a él. Por eso, Jesús enseñó:
“Pero Yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los Cielos; porque Él hace salir Su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos”. Mateo 5:44-45
Hay actitudes que te pueden ayudar a caminar en obediencia:
No te dejes contaminar por la incredulidad de quienes te persiguen, de los que no quieren creer o perdonar, de quienes se niegan a ser misericordiosos o de aquellos que no valoran su propia palabra. Mantenete firme y fiel, como Jesús enseñó, orando por vos y por ellos.
Tené buen ánimo. No te abatas ni te desanimes ante las amenazas, la persecución o el insulto. Quienes buscan herirte actúan guiados por el mal, la soberbia o el fanatismo. No permitas que tu estado de ánimo decaiga a causa de los que no quieren practicar lo que está escrito en la Palabra de Dios.
Orá por ellos. Al hacerlo, blindás tu corazón y alcanzás la liberación espiritual dejando fuera de tu vida toda clase de rencor.
Ahora ya sabés lo que debes hacer para guardar tu alma de todo lo que intenta poner en riesgo tu Salvación.
